“El impacto de una computadora por niño se puede medir inmediatamente”

Carla Gómez Monroy, especialista en aplicación de la tecnología para la educación y el desarrollo de comunidades rurales se encuentra en Paraguay, trabajando en talleres con formadores de los maestros utilizan o utilizarán las laptops Xo, con docentes de Caacupé que ya las usan en clases y luego con sus alumnos y los padres de estos.

La idea es trabajar con todos ellos para mejorar la utilización de las Xo en el marco del programa “Una computadora por niño”, emprendido en Paraguay por la fundación Paraguay Educa, con el apoyo de empresas privadas como la de telefonía celular Personal y otros organismos. Al finalizar su estadía, de cinco semanas, las comunidades de dos escuelas expondrán el resultado de los proyectos que desarrollaron gracias a ese aprendizaje. Serán proyectos breves, que en cuatro días permitirán a las comunidades dimensionar lo que pueden hacer en un año.

Los formadores de docentes que trabajan con las laptops Xo, en pleno taller de actualización del uso de las computadoras.

La especialista afirma que el impacto de las computadoras entregadas a cada niño se puede medir inmediatamente, al día siguiente de que los alumnos las reciben. “Depende de qué es lo que se quiere medir, pero enseguida se nota que mejora la autoestima del niño, que hay más interés de asistir a clases, que a muchos niños se les despierta el interés”, indicó.

Los temas de los proyectos serán definidos por las propias comunidades de las dos escuelas involucradas. Se tiene la idea de hacer énfasis en los chicos que tienen a sus padres viviendo en el exterior, ya que Caacupé –que es la única ciudad donde hoy se aplica el programa “Una computadora por niño”– tiene un alto índice de emigración en búsqueda de oportunidades laborales. Pero, además, habrá una sesión con los padres y con los niños para definir en conjunto cuáles son los problemas que preocupan a la comunidad, cuales son las soluciones y las opciones que tienen.

Nuevas posibilidades. En los talleres los formadores descubren nuevas posibilidades de uso de las Xo.

Gracias a su trabajo en el proyecto One laptop per child (Una computadora por niño, en inglés) la especialista conoció las experiencias de países como India, Mongolia, Perú, Nigeria y otros y afirma que cuando se entrega una computadora a un niño esta sirve para mejorar a la vez lo que sea que haga su familia. Por ejemplo, mejorar las ventas de un producto, obtener mejor calidad en sus siembras, conseguir mejores precios sin intermediarios.

Y como ejemplo cita al Perú, un país donde el programa se focaliza en las zonas más pobres de la costa, la sierra y la selva. “Por ejemplo, en una comunidad se presentaba el problema de que había una plaga de murciélagos. Los niños estudiaron a los murciélagos, buscaron información de todo tipo y encontraron cómo deshacerse de ellos. Los papás se involucraron muchísimo y los maestros quedaron muy impresionados”, contó.

“Todos los niños tienen la misma capacidad, pero no tienen la misma oportunidad de acceder a la tecnología. Hay una brecha social, pero cuando les damos a todos las mismas herramientas vemos que los más desfavorecidos tienen la misma posibilidad de ser exitosos. Con el uso de la tecnología se logra que los niños sean más eficientes en su aprendizaje y más emprendedores, lo que en el futuro les servirá también para –por ejemplo– crear su propio empleo”, expresó la especialista.

Gómez Monroy también habla de una situación que se menciona a menudo entre los docentes que trabajan en el programa “Una computadora por niño” y es el caso de los niños que tienen problemas de conducta e incluso de rendimiento. “Vi en todos los países donde estuve que los niños que repiten, que son considerados ‘latosos’, cuando se les da una laptop al rato se convierten en la persona a la que todo el mundo les pregunta las cosas. Uno de estos casos es el de un niño que investigó en Internet cómo hacer para que la planta que cultivaban sus padres no creciera tan alta y la fruta no se estropeara al caer. Lo hizo solo, sin que nadie se lo pidiera”, contó.

El objetivo de estos talleres es también integrar el currículum oficial con los recursos que brindan las Xo y a la vez formar capacidad local para que el proyecto pueda expandirse y se pueda sacar el mayor provecho posible de las computadoras.

Proyectos comunitarios

El 17 de julio se realizará la presentación de proyectos comunitarios elaborados en torno a las Xo por docentes y alumnos de las diez escuelas caacupeñas que implementan el programa “Una computadora por niño”. Ellos cuentan con el apoyo de los padres de los alumnos. La exposición será en el salón de conferencias de la gobernación del departamento de Cordillera (Dr. Pino esq. Pozo de la Virgen, Caacupé), de 13:15 a 17:15.

Fuente: Abc Digital

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s